El Adagio para cuerdas de Samuel Barber sonó con toda su solemnidad en el estadio Santiago Bernabéu en el homenaje a Alfredo Di Stéfano minutos antes del inicio del partido de ida de la Supercopa de España. Una pequeña orquesta, situada en el centro del campo, interpretó esta pieza clásica. Los jugadores del Real Madrid y del Atlético, formados en línea unos enfrente de otros y abrazados, escucharon respetuosamente, lo mismo que la grada, aunque hubo un sector de aficionados rojiblancos que recordaron con sus gritos a su ídolo también desaparecido, Luis Aragonés.
Emoción también en el palco, en especial en los rostros del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y del director de relaciones institucionales, Emilio Butragueño. Di Stéfano dio la alternativa al «Buitre» y otros chicos del Castilla que acabaron haciendo historia en el equipo blanco.
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